El Esqueleto del Unicornio Negro

Consumí un libro y acabé llenando un cuaderno con las mejores partes de él, eso es lo que obtuve tras devorar estas 138 páginas. Lo primero que anoté en mi libreta fueron un montón de ideas y frases inconexas que poco a poco iban apareciendo en este libro y que con suma cautela iba robando. A medida que empecé a dibujarlas y aunque aparentemente no tenían relación alguna, comprobé que al mismo tiempo todas encajaban entre sí. Poder ilustrar este libro ha sido un regalo que nunca podré agradecer. Ha significado indagar en estas letras que no me pertenecen y creer por momentos que estas historias también eran las mías. He intentado que esta portada sea un vivo reflejo de todas las historias que contiene, que no pueda comprenderse si la separas de sus textos porque están estrechamente conectados a ella, pero al mismo tiempo he querido plasmar a través de una imagen lo que para mí ha significado. En primer lugar, los dos unicornios no son más que un símbolo de la doble realidad que viven muchos de los personajes de estas historias, representan las dos caras de una misma moneda, lo que se muestra y lo que realmente se es, el blanco y el negro. Los huesos son esas “fachadas blancas” con las que se enmascaran muchas de las bestias negras de estas historias: brujas, cuervos y urracas son algunas de ellas. Óscar subrayaba en uno de sus textos que “todo tiene matices, recovecos y oscuros escondrijos donde echarse a esperar que algo cambie”, justo de aquí surgieron parte de las imágenes de este libro: huesos punzantes, esqueletos vivos, manchas oscuras y rosas negras tumbadas sobre costillas, donde también esperan que algo cambie. Espero que mis trazos hayan conseguido fundirse con tu libro, que más que un libro se ha convertido también en lienzo.

Proyecto de diseño e ilustración de la portada y contraportada para el libro "El Esqueleto del Unicornio Negro" de Óscar Ortiz.